
Tu estante es oro: mercancía quieta, espacio y vencimientos
Cada espacio del estante debería estar ocupado por algo que se vende. Te contamos por qué la mercancía quieta cuesta más de lo que parece y cinco hábitos sencillos para mantener tu tienda fresca y vendiendo.
Una tienda de barrio tiene un espacio limitado. Según un estudio de la empresa Yalo citado por La República, en las tiendas de barrio solo se exhibe cerca del 20% del portafolio de las compañías, y una mala ubicación de los productos puede generar pérdidas de hasta 15% en ventas.
Hasta 15%
de ventas se pueden perder por una mala ubicación de los productos.
Fuente: Yalo, citado por La República (2025)
Si el espacio es tan escaso, cada caja que no rota le está quitando lugar a un producto que tus clientes sí piden.
5 hábitos para un estante que vende
- Lo que vence primero, sale primero. Al surtir, pon atrás lo nuevo y adelante lo que tiene fecha más cercana.
- Revisa fechas cada semana. Un vistazo rápido los lunes evita sorpresas y devoluciones de clientes.
- A la altura de los ojos, lo que más se vende y deja mejor margen. Abajo, lo pesado y lo que el cliente busca de todas formas.
- Saca lo quieto de la sombra. Si un producto lleva más de 6 semanas sin moverse, cámbialo de lugar, arma un combo o dale un precio especial antes de que se dañe.
- Deja espacio para lo nuevo. Un estante lleno de mercancía quieta no tiene lugar para las novedades que atraen clientes.

Señales de que tienes mercancía quieta
- Empaques con polvo o desteñidos.
- Productos que tienes que mover para alcanzar otros.
- Fechas de vencimiento a menos de un mes en productos que vendes poco.
- Cajas cerradas en la bodega desde hace más de un mes.
La mercancía que no se mueve no solo deja de ganar: ocupa el lugar de la que sí vende.


